¿Qué es el robo de identidad y cómo evitarlo?

El robo de identidad es un problema serio y creciente en España y en otros países. Ocurre cuando alguien usa tu información identificativa de manera fraudulenta para abrir cuentas bancarias, obtener tarjetas de crédito, préstamos personales o un número de teléfono móvil a tu nombre con la intención de dejarlo todo sin pagar, por poner algunos ejemplos. Según Eurostat un 7% de los internautas españoles sufrieron un robo de identidad en 2010, muy por encima de la media europea.

El robo de identidad es especialmente peligroso dado que la víctima no suele darse cuenta de que ocurre algo hasta más tarde cuando, por ejemplo, le llega una carta de una agencia de cobro, o quizás se le deniega sorpresivamente un crédito a causa de una mala calificación crediticia, todo por culpa del fraude perpetrado en su nombre pero sin su conocimiento. Rectificar la situación requiere tiempo y cuesta dinero.

¿Qué podemos hacer cuando descubrimos que alguien nos ha robado la identidad? y ¿Qué podemos hacer para evitar que se repita otra vez en el futuro?

En cuanto nos damos cuenta de que un fraude de este tipo ha tenido lugar los pasos por seguir son:

  1. Denunciarlo a la policía y guardar una copia de la denuncia. Es recomendable acompañar la denuncia de toda la documentación relevante de la que se tenga conocimiento pero no es imprescindible.
  2. Comunicárselo a las entidades financieras involucradas aportando copia de la denuncia para que den de baja la incidencia, o las incidencias, en cuestión.
  3. Pedir un informe de solvencia crediticio para saber si existen más incidencias de impago con otras entidades por actividad fraudulenta.

Para proteger nuestra identidad podemos adoptar las siguientes medidas:

  1. Solicitar tu informes crediticio y de solvencia una vez al año para estar seguro de que todo esté en orden.
  2. Si recibes una tarjeta de crédito no solicitada puede ser que alguien la haya pedido en tu nombre. Llamar a la compañía emisora inmediatamente para cancelarla y para pedir información acerca de su emisión.
  3. Vigilar el  interés que pagas sobre préstamos contratados y tarjetas para detectar cualquier variación fuera de lo normal lo antes posible. Un incremento significativo en la cantidad de los intereses que pagas puede ser evidencia de una disposición no autorizada potencialmente fraudulenta.
  4. Verificar que sigues recibiendo todas las facturas mensuales y/o trimestrales que te deberían llegar. Una factura extraviada podría haber caído en manos equivocadas y puede ser señal de que algo raro ocurre.

 

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