Lista de morosos y deuda: la peor combinación de palabras para un emprendedor

lista de morosos

Tanto si vas a emprender por primera vez como si tienes ya cierta experiencia como emprendedor, sabrás que siempre es necesario llevar a cabo un mínimo de inversión de capital para tratar de sacar tu negocio adelante. Por desgracia, no todas las empresas salen bien y sus propietarios acaban teniendo que cerrar y sus datos se incluyen en una lista de morosos.


¿Qué ocurre si tienes deudas pero quieres emprender? En este artículo te hablamos de la Ley de la Segunda Oportunidad, que fue aprobada como respuesta a las reclamaciones de los emprendedores y empresarios españoles que demandaban que se implantase algún tipo de iniciativa que les ayudase en caso de que su aventura empresarial fracasase y quisieran intentarlo de nuevo.

Desde Ibercheck te explicamos en este artículo algunos de los puntos que se recogen en esta ley para que tengas información suficiente para poder decidir si acogerte a la Ley de la Segunda Oportunidad o no:

  • Cinco años en una lista de morosos: si te acoges a esta iniciativa como emprendedor tus datos quedarán incluidos en el Registro Público Concursal durante los cinco años siguientes. ¿Esto qué quiere decir? que durante ese periodo tu deuda será de titularidad pública y que podrás verte afectado al estar incluido en esta lista de morosos si quisieras solicitar un crédito, por ejemplo.
  • No están incluidas las deudas públicas: en sus inicios esta ley fue planteada por los colectivos de representación de autónomos con el objetivo de que si sus negocios no salían bien, pudiesen emprender de nuevo sin arrastrar sus deudas durante toda la vida. Esto es así salvo en el caso de las deudas contraídas con la Seguridad Social y/o con Hacienda. Es decir, el emprendedor podrá ver exoneradas sus deudas privadas pero no las públicas.
  • Posible cancelación a lo largo de todo el periodo: esto quiere decir que si se te concediese esta oportunidad, no se trataría de una decisión definitiva, es decir, que durante esos cinco años de duración de la concesión, tus acreedores privados pueden pedir que se te cancele la exoneración de tus deudas si detectan que tu situación financiera ha mejorado lo suficiente como para satisfacer dichas deudas o que estás percibiendo ingresos a través de economía sumergida.

En caso de que tus acreedores opten por solicitar la revocación de la exoneración de tu deuda, quien determinará en última instancia si, efectivamente, cuentas con ingresos suficientes o estás haciendo uso de la economía sumergida, será un juez.

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